Imagen generada con IA
De acuerdo con la Gobernación del Atlántico, actualmente hay 2.473 estudiantes con discapacidad en las instituciones oficiales.
Foto
Imagen generada con IA

Share:

El desafío de educar en la primera infancia desde la inclusión

En el marco del Día del Niño se resalta la labor de las maestras que promueven la inclusión. En el Atlántico hay más de dos mil estudiantes con necesidades especiales en colegios oficiciales.

Hablar de inclusión en las instituciones es entender que el sistema tiene el deber de cerrar las brechas que impiden que un niño, niña y adolescente, sin importar su condición, acceda al derecho fundamental de aprender y crecer en comunidad.

Cuando una escuela decide ser inclusiva, no solo beneficia al estudiante con necesidades especiales, sino que transforma a toda la comunidad al convertirse en el espacio donde la humanidad, empatía y sensibilidad toman mayor relevancia.

Lea aquí: Distrito celebra el Día del Niño con agenda recreativa en diferentes sectores de la ciudad

Para la psicóloga Melissa Del Toro, magíster en Atención a la Diversidad de la Universidad de Alcalá, la inclusión es un engranaje donde lo técnico y lo humano deben caminar de la mano. Con más de nueve años de experiencia, Del toro sostiene que “el cambio real comienza cuando dejamos de pensar en adaptaciones individuales, para pasar a un diseño de ambiente participativo desde el origen”.

"La inclusión sin los recursos adecuados no solo puede ser ineficaz, sino que puede afectar el bienestar de los estudiantes. La educación especial hoy exige un trabajo articulado entre docentes, familias y especialistas de salud porque el mayor triunfo no es solo un avance académico, sino ver cómo un estudiante se integra socialmente de manera natural cuando su contexto, finalmente, le ofrece los apoyos que necesita”, sostuvo.

Melissa Del Toro, psicóloga y magister en Atención a la Diversidad y Apoyos Educativos.

De interés: ¡Que empiece la función!: Cinemateca del Caribe presenta una cartelera diversa

Señaló, además, que el reto de la educación inclusiva sigue siendo pasar “de la reacción a la prevención”, garantizando que el sistema escolar sea un “soporte constante y no un esfuerzo aislado de un solo docente”.

Paola Zuleta, licenciada en Pedagogía Infantil y docente en BabyGym.

Educar desde la empatía

Paola Zuleta, licenciada en Pedagogía Infantil, y quien acumula una década de experiencia en el centro BabyGym, es el ejemplo de cómo una maestra puede cambiar el destino de un niño.

Ella se describe como una persona que “acompaña” y “motiva a sus estudiantes” a que confíen en sus propias capacidades, que sean autónomos y que a pesar de cualquier dificultad que se les presente, vean que sus procesos y esfuerzos son valorados.

Lea también: La riqueza editorial de la India protagoniza la Feria del Libro de Bogotá

“Recuerdo que una de las experiencias que me ha marcado fue cuando acompañé a un niño con parálisis cerebral. Él nunca quedó apartado y fue muy enriquecedor porque a pesar de su condición participaba en todas las experiencias, por supuesto se adecuaban a la necesidad específica de él, y eso permitía que lo incluyéramos constantemente para que pudiera vivir lo mismo que el resto de niños”, manifestó.

Exaltó, además, como la empatía en el aula se manifestaba a través del acompañamiento de los compañeros del menor. “Fue muy lindo ver como sus amigos lo cuidaban, jugaban con él y se preocupaban por qué pudiera estar en todos los espacios del colegio. Los niños se sensibilizaron y crearon una rampa movible para que el pudiera transitar por todo el colegio”.

De interés: Día del Niño: la importancia de los espacios recreativos en la infancia

Pese a que Zuleta resalta los avances importantes que ha tenido el sistema educativo en materia de inclusión, señaló que aún persisten retos como la formación de los docentes en este enfoque.

“Aún hay educadores que esperan recibir niños que se acomoden a la escuela y no la escuela a las necesidades de cada uno de los niños que recibimos. Creo que como docentes debemos capacitarnos constantemente y así poder ayudar a todos los niños sin importar su condición o necesidad”, aseveró.

De acuerdo con el balance de 2025 de la Gobernación del Atlántico, en el departamento hay 2.473 estudiantes con discapacidad están vinculados a colegios oficiales.

El Atlántico y Barranquilla apuestan por la equidad

De acuerdo con el balance de 2025 de la Gobernación del Atlántico, en el departamento hay 2.473 estudiantes con discapacidad vinculados a las instituciones oficiales y 236 en educación superior, principalmente en la Universidad del Atlántico.

Por su parte, la Alcaldía de Barranquilla, a través del programa ‘InclúyeTE+’ de la Secretaría de Recreación y Deportes, puso en marcha las Escuelas Deportivas Adaptadas, un proyecto que atiende a niños y jóvenes de entre 6 y 17 años con discapacidades físicas, cognitivas, auditivas, visuales y parálisis cerebral.

Lea aquí: El Zoológico de Barranquilla celebra el Día de la Niñez con su iniciativa ‘Zooland’

Con un alcance de 1.250 cupos —entre sedes fijas y jornadas itinerantes que recorren los barrios—, Barranquilla no solo busca formar atletas paralímpicos, sino ciudadanos activos. Por esta razón, el programa organiza a sus beneficiarios según su nivel de funcionalidad, asegurando que el deporte sea, al igual que el aula, un espacio de victoria personal.

Estas cifras y programas confirman que, cuando la voluntad política se une a la vocación pedagógica, el sistema educativo deja de ser un obstáculo y se convierte en el puente hacia una vida digna y plena.

Más sobre este tema: